Escogí este ensayo, como habrán otros, para ser traducido del blog original…
Creo que es un tema y tópico que tiene peso y valor.
"Toda
religión mayor nos dice que si no eres miembro de la misma, irás al infierno.
Ya que existen varias de estas religiones mayores y que solamente se pertenece
a una de ellas, podemos proyectar con relativa certeza de que todos iremos al
mismísimo... infierno, ¿o no?"
Lo
anterior es parte de una respuesta que fue entregada por un estudiante a una
pregunta pertinente a las posibles características del consabido infierno. La
respuesta completa es bastante interesante e irónica y le obtuvo una
calificación de un “A+”. Sin embargo, al leerla, el párrafo de arriba como que
me saltó a la cara y, en su clara exposición, respalda algo que he creído por
muchos años.
Establezco,
desde un principio, que firmemente escojo creer en un Padre Supremo, quién nos
protege y nos “supervisa” por sobre todo otro ser. También creo y me entrego de corazón al
Cristo Jesús, y le acepto como una extensión en carne y sangre del espíritu del
Padre. Esto, para que nosotros en nuestra muy limitada percepción, pudiésemos
ver, oír, tocar y así entender la existencia de Aquel, quien en su forma
etérea, no podríamos entender. Han habido demasiados momentos en mi vida, en
los que su presencia se ha hecho conocer, mediante ayuda necesitada y proveniente
de fuentes totalmente inesperadas, las que no habían estado ahí antes de yo
pedirle esa ayuda.
He
tenido la oportunidad y privilegio de viajar por muchos países de nuestro
mundo, debido al trabajo que hacía en esos momentos. Estos viajes me han
llevado, literalmente, a las cuatro esquinas del mundo; de hecho, hubo algunos
períodos de tiempo durante los cuales viajé más de un millón de millas aéreas
por año. He tenido oportunidad de conocer y de hacer alguna amistad con
Cristianos, Judíos, Musulmanes, Mormones, Hindúes, Budistas y algunos otros que
probablemente desafían descripción. Por supuesto, cada cual me trataba de
convencer que su religión particular era la única verdadera y, por ende, el
único camino para alcanzar la Gracia eterna. Estas discusiones se convirtieron
en un ejercicio filosófico para mí, siempre buscando más conocimiento (lo cual
es real) y también siempre dispuesto a escuchar un punto de vista diferente (lo
cual también es cierto). Sin embargo, nunca dejé entrever que estaba dispuesto
a cambiar de campo…
Para
mí, todo se maneja alrededor de un hilo que parece encontrarse al centro de
cada religión: al final, en todas las religiones presentes y pasadas, existe un
Ser Supremo, aún en religiones de múltiples deidades. El/Ella (recordando que es un ser que encubre todos los
aspectos) es el Ser que reina sobre los otros(as) y es responsable por todo
y todos, aún bajo los varios nombres por los que Le conocemos: Abba(Padre),
Jehová, Allah, God, Zeus, Odin, Shiva… etc.
Mientras
más escucho a los amigos de diferentes religiones y creencias, más convencido
estoy de que aquellos quienes siguen los mandatos de su religión, actuará por igual que los demás, ya que todas
básicamente requieren los mismos comportamientos rectos y llenos de compasión.
Desgraciadamente, a nombre de las distintas variantes y de sus respectivas
banderas, muchas de las peores y más sangrientas guerras de la humanidad se han
perpetrado. Es más que irónico que al invocar el nombre del Ser Supremo, quien
aboga por la paz, el amor y la comprensión, tanto desangramiento haya ocurrido.
Ninguna de las mayores religiones escapa; todas se han visto involucradas en
este tipo de guerra “santa” en algún momento u otro en la historia.
Como
Cristiano, profeso creer y amar al Cristo, Jesús. He llegado a aceptarle como
guía, compañero, amigo, protector y, por sobre todo, el Hijo en la tierra del
Padre. Me falta mucho para ser “teólogo” (de
hecho, no creo me interese el cargo, gracias) o estudiante de la Biblia pero
entiendo que cuando el Padre permitió que su hijo viniera entre nosotros, lo
hizo sabiendo que necesitábamos entender, ver, tocar y ser testigos del hecho
de que un Ser Supremo nos protege. También creo entender que El acepta que el
concepto de un espíritu guía (nuestro
concepto y palabra, estoy seguro) estaría más allá de nuestro entender, a
no ser que hubiese un ser a quien pudiéramos
llamar un “igual humano” y a quien pudiésemos “grabar” históricamente; a
quien pudiéramos entender y que, al escuchar su mensaje, tendríamos aún la
opción de seguirle, o no. Algunos le ven como Cristo, otros como profeta; aún
otros le miran como personaje histórico. Pero, en el fondo, todos reconocen su
existencia.
Desgraciadamente,
religión, una vez en las manos de los humanos se ha convertido en, más que no,
un teatro del absurdo. Mientras una vasta mayoría de la humanidad está
aparentemente condenada a la pobreza y al hambre, líderes religiosos construyen
templos gigantescos y también redes masivas de comunicación para que sirvan de
monumentos a sus “logros” y a propagar su “marca”. Todos profesan tener la comunicación directa
del Señor; algunos ofrecen aguas benditas especiales, otros ofrecen libros de
oraciones y todos, lo que sus directores de ventas y mercadeo le indiquen se
venderá más. Sacando la cuenta, si logran que un 20% de una audiencia
televisiva potencial de 2 millones le envíe $20.00 cada uno … esto se
convierte en una zafra de $8Millones por cada programa… Nada mal… No es un
milagro que haya tantos predicadores de televisión… El problema es que aún
cuando el mensaje tiene las mejores intenciones, se pierde en medio de todos
los adornos.
Lo que
olvidamos muchas veces, es que la catedral verdadera de Nuestro Señor, son
nuestros corazones y espíritus. Cuando le aceptamos, la realidad está en la
vida que llevamos y no en lo que hablamos. Un mensaje desde un púlpito dorado se perderá
entre aquellos quienes más lo necesitan: los pobres, los necesitados, los
desamparados. Quizás sea cierto que los adornos pueden atraer más fondos de las
personas para quienes las apariencias son más importantes … pero, muchas veces
estos fondos son malgastados en más y más adornos y en el alto costo del
mantenimiento de una vida llena de estos adornos.
La
verdad es que cuando tengo hambre y no tengo como cobijar o dar de comer a mis
hijos, no necesito a un “pastor” que se baje de una limusina, vestido en un
traje hecho a la medida y que venga a
decirme que Dios me ama… Nunca he cuestionado este hecho, el amor de Dios; me ha demostrado su certeza demasiadas veces… Sin embargo, a menudo si cuestiono la integridad de quienes
reclaman ser los únicos representantes de El en la tierra …
Si esta fuera mi empresa,
los echaría a todos…
¡¡Cuídese mucho,
que es importante!! ¡¡Regrese a
saludar!!
Hasta Pronto…
NOTAS:
- “r-joaquin.blogspot.com” BOG en Inglés.
- Domingos 6:30pm, hora Este EEUU; POB por radio …
por ahora en Inglés; también en Español en un futuro.
- Comentarios a otracaja@gmail.com
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