viernes, 27 de enero de 2012

Cantando la Vida Pasa…


Siempre pensé que la música es un regalo de los Cielos, aunque después de escuchar y ver bailar un “perreo” podría cambiar de opinión.

Desde muy pequeño, cuando me escondía detrás de las faldas de mi abuela, fui testigo y participante de un amor a la música en todas sus variantes. Mas tarde, de los brazos de mi abuela y ya de unos ocho años más o menos, comencé a bailar  los entonces bailes del momento y de los momentos de la adolescencia de mi abuela. Danzones, cha cha cha, boleros, valses… hasta una conga callejera o dos.

Era una época en la que, inocentemente, buscaba a los músicos que estaba convencido se escondían dentro del aparato de radio;  luego, al darme cuenta de que ahí no estaban, entonces con seguridad tenían que estar todos tocando en un –suponía- gigantesco teatro parte de la radioemisora. Recuerdo que me parecía increíble que, no importando la canción pedida por teléfono, milagrosamente escuchaba al cantante en cuestión a través de esta pequeña caja con botones y diales. Definitivamente eran tiempos mucho más inocentes que los que hoy vivimos, en los que la imaginación, los cuentos de hadas y las aventuras de héroes, son relegados a una creciente pila virtual de despojos.

Recuerdo que uno de mis programas favoritos, al que escuchaba fielmente todos los mediodías después de almuerzo, esperando por el autobús del colegio, eran las Aventuras de Los Tres Villalobos. Eranse tres hermanos vaqueros (interesantemente, no habían vaqueros en Cuba, pero este hecho no tenía importancia) quienes muy al estilo de los Cartwright, la famosa familia de la Ponderosa en un ulterior programa televisivo, corrían por todas partes de la campiña cubana corrigiendo errores y defendiendo a los infelices.

Eran aventuras básicas, un programilla de unos 15 minutos, pero en esos quince minutos no había quien me despegara de ese receptor de radio. Era algo que después discutíamos entre los amigos, en los descansos de las clases de la  tarde… -¿Crees que Juan Villalobos logrará escapar de quienes lo apresaron? Y ahí comenzaba la discusión por los próximos diez minutos del descanso. Esas discusiones eran una oda a la imaginación; un recital de todo aquello que estábamos seguros podíamos alcanzar, junto a Los Tres Villalobos…

Junto a este amor a la música y a las aventuras radiales, creció un amor al cuestionamiento. En la familia en la que tuve la suerte de criarme de niño, no existían las reglas rígidas que tendían a existir en la mayoría de las familias de ese entonces, de esa cultura ya en camino a desvanecerse. Se aceptaban los cuestionamientos, mientras tuvieran una base real. Me acuerdo que, muy al contrario de muchos de mis amigos, muy raras veces oí ese dictamen final, tan común entonces (Y aún hoy) el que, saliendo de un adulto ya cansado y quizás frustrado por las constantes preguntas, decía: ¡PORQUE LO DIGO YO!

Al paso de los años, no me quedó más remedio que aceptar que la música radial provenía de discos (sí, discos) que un ingeniero tocaba en una mesa de música y no de los cantantes; también entendí, muy a mi pesar inicialmente, que los Villalobos - héroes de mi infancia- eran tres mal pagados actores en un pequeño estudio en una emisora en la capital… Y que todos los ruidos que oía en el programa, desde caballos galopando en el medio de disparos, hasta los furtivos besos que muy de Pascuas a San Juan (recuerden, eran vaqueros y en este género solamente se amaba a los caballos) se escapaban, eran el producto de un viejo artista que se dedicaba a generar estos sueños en una caja mágica de sonidos.

Sin embargo, lo que más me quedó de todas esas aventuras imaginarias de mi niñez, y que aún no me abandona, es el amor a la música y el uso de la imaginación. Esta última residiendo en ese hermoso entretecho en nuestras vidas que, de vez en cuando, nos permite crear y explorar otros mundos y otras realidades y, cuando así los percibimos… ¿Qué es lo que nos dice que no pueden ser tan reales como el mundo desde el cual los espiamos?


¡¡Cuídate mucho, que eres importante!!    ¡¡Regresa a saludar!!

Hasta Pronto…

NOTAS:
  • “r-joaquin.blogspot.com”  BLOG en Inglés.
  • Domingos 6:30pm, hora Este EEUU; Other Box por radio… por ahora en Inglés; también en Español en un futuro.
  • Comentarios a otracaja@gmail.com

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